CARTA A LOS HIJOS

¡Hola!
Me gustaría trascribir en frases simples de entender los sentimientos de amor que llenan el corazón de los padres por todos y cada uno de vosotros, nuestros hijos.
Unas veces nos rebosa el corazón de orgullo porque os vemos fuertes, sanos, llenos de vida, con ilusiones sin fin mientras buscáis con vuestros estudios la posibilidad de llegar a ser mucho más de lo que los padres hemos llegado a ser, o cuando observamos que con vuestro trabajo y esfuerzo conseguís el bienestar y, hasta la felicidad que deseamos para vosotros.
Hay ocasiones que son de tristeza y hasta de dolor cuando os vemos, en vuestra lucha, que no lográis conseguir todo aquello que crea vuestra ilusión y os hundís en el desaliento y hasta en la desesperación; y hay veces que sufrimos por vuestro profundo dolor, dolor que traspasa nuestro corazón cuando vemos resbalar las lágrimas por vuestras mejillas, porque alguien que formaba parte de vosotros mismos os abandonan, porque perdisteis su amor o porque ese alguien se marchara a la otra vida.
Otras veces, los hijos que sois mayores os volvéis niños pequeños y al portaros como tales, nosotros, los padres, caemos de nuestro pedestal y os consentimos caprichos porque nos dejamos llevar por el amor que os tenemos desde chicos.

 
Alfonso Balsera | 22 de enero de 2012

Ocurre también, a veces, que os vemos dudar en las cuestiones de fe y nuestro corazón se queda como encogido al sentirnos culpables porque llegamos a dudar de si conseguimos o no, daros la educación y formación ideal que pretendimos inculcaros.
Cuando los padres sentimos dolor, o alegría, o cuando dudamos, o cuando os vemos muy niños, o muy hombres, de nuestro corazón se escapa todo el amor que sentimos por vosotros y nos atrevemos a deciros lo que es el Amor, con besos, abrazos y hasta con la palabra, para que tengáis pleno conocimiento de nuestro cariño..
Hijos, sois carne de nuestra carne, sois fruto de nuestro amor, os trajimos a este mundo con la ayuda del buen Dios que nos da a todos los hombres los sentimientos de amor. Es por ello, que os queremos, y es por ello que vosotros nos queréis.
E irán pasando los años, e iréis, también, creciendo y recordaréis sucesos -unos malos, otros buenos-, que marcarán vuestras vidas.
Recordaréis alegrías y tristezas que llegaron y que aumentarán vuestro amor: Y seguirá pasando el tiempo y habrá más dicha en vuestras vidas, y también habrá dolor…Y cuando vosotros seáis padres crecerá más y más el amor que tengáis a vuestros hijos – nuestros nietos- y llegaréis a comprender cual fue nuestro amor por vosotros.
Cuando llegue ese momento, pensad en lo que, como padres, os pudimos aconsejar, y… ¡Quered mucho, mucho a vuestros hijos. Ayudadles a ser “hombres” por mucho sacrificio que os cueste!

 
 

 
© Copyright OPINO.ORG | | Diseña y desarrolla Xperimenta