Se entiende que el término nación que aparece en el preámbulo, no es nación, -no tiene validez jurídica, pero no se atrevieron a eliminarlo.
Hay unos catorce artículos que si han determinado que son inconstitucionales –los que corresponden a la administración de justicia que están claramente enfrentados con el propio Poder Judicial del Estado Español. ¿Será porque les afecta a su cometido?
Se ha considerado que hay unos 28 artículos que han de ser justamente INTERPRETADOS en su momento. ¿Interpretados por quién? ¿Por los que han de aplicarlos? ¿Por los que han de cumplir las normas que de ellos se deriven? ¿Por los distintos tribunales de justicia? Si han de ser interpretados, ¿Para qué están los Magistrados del Tribunal Constitucional?, Si ellos que son –o al menos deben ser- los que deben sacar de dudas sobre lo acertado o no acertado de esos artículos, no han sabido interpretarlos correctamente, ¿cómo pretenden DELEGAR en otros compañeros suyos la responsabilidad de tener que interpretarlos?. ¿ No es esto una tomadura de pelo?.
Ello va a llevar, sin duda, a una interminable sucesión de denuncias, pleitos y resoluciones que va a bloquear juzgados y órganos del poder judicial, como consecuencia de que los encargados de hacer cumplir el Estatuto Catalán dicten normas y más normas de acuerdo con referido articulado y los que hayan de cumplir dichas normas no estén de acuerdo con las mismas según la interpretación que cada uno dé a dichas normas. Va a ser la anarquía en el desgobierno, tanto catalán como español.
Y es que estamos en manos de un Tribunal Constitucional que mira más a satisfacer unas ideas políticas que a realizar su verdadera función: la de vigilar que los políticos que nos gobiernen - en el Estado y en las Autonomías- dicten normas que se ajusten en TODO a lo que determina nuestra Constitución. Si no saben cumplir su cometido, que dimitan. Aunque lo más conveniente sería que no se dejaran “influir” por los políticos de turno.
Por el camino que llevamos, dentro de poco, cada uno hará lo que más le convenga porque el Dichoso Tribunal Constitucional no tendrá la capacidad de dirimir lo constitucional o inconstitucional. Viviremos una auténtica anarquía, con lo que eso supone en una sociedad aborregada.