Lo ha hecho en repetidas ocasiones con leyes como la del matrimonio de homosexuales, educación para la ciudadanía, ley del aborto (homicidio voluntario y premeditado, asesinato, de un ser humano) que lo convierte legalmente en un derecho, cuando nunca lo será moralmente y ahora en ciernes la ley de libertad religiosa, cuyo título es un eufemismo irónico. Las diócesis sometidas al poder político para poder desarrollar sus proyectos de pastoral se encontrarán en un régimen similar al de Stalin.
Como decía la mayoría de la población se declara católica, es verdad que la mayor parte no practicante, pero si se definen así tienen fe, creen que la Iglesia es la de Cristo y que El es Hijo de Dios. La historia de la Iglesia en España comienza ya en el siglo I, con la predicación de Santiago. Con los visigodos se conservó católica excepto la nueva minoría dominante, que en el reinado de Recaredo el catolicismo volvió a ser la religión de los españoles hasta nuestros días.
Los militares, algo que a la retroprogresía izquierdista se le olvida generalmente, son personas con creencias, cultura y sentimientos. Para el pueblo español su ejército, excepto a algunos reaccionarios arcaicos, es algo que admira, que nace de ellos mismos y por tanto de su cultura y de su historia, entonces ¿Por qué retirar honores de himno a lo que para un cristiano es lo más importante? Como españoles la bandera y el himno son los símbolos de la patria más grandes, ante los que nos emocionamos, algo que nos llega al alma. ¿No podemos obsequiar a Cristo, su presencia real en la Eucaristía, con lo mejor que humanamente podemos darle?
No es bastante para ellos con todo lo que hicieron hasta ahora. Es el gobierno de las prohibiciones y del odio, con un presidente sectario, una ministra de defensa nacionalista que por tal de ofender y ganar batallas, que ya perdieron hace muchos años, no cejan en perseguir la Iglesia Católica.