Hellen Katty Flores Gallo tenía once años, era una niña deportista, entusiasta y saludable, cuando de pronto se sintió mal; los médicos le diagnosticaron una enfermedad grave en la sangre. Elena, su madre, rezó intensamente la oración del beato Josemaría Escrivá y la niña teniendo ya algunos días de gravedad, se sanó en un solo día. La ciencia no se explica su curación.
Katty es la mayor de cuatro hermanos, su madre, Elena Gallo de Flores, es empleada en la empresa de servicios de alcantarillado de Piura (EPS ? Grau), y su padre, Enrique Flores, es suboficial de la Fuerza Aérea M Perú (FAP), trabaja en el Grupo Aéreo N° 7 de Piura y, además, es contador y especialista en informática. La familia que vive, desde hace años, en una casa de la Villa FAP es sencilla, unida y luchadora.
“Shangai: sólo de pensarlo se nos ponía la carne de gallina”. Pero Pepe, Luisa y sus 7 hijos dejaron Sevilla y se trasladaron a China. Una pregunta de Luisa al Prelado del Opus Dei en Torreciudad
“Padre, nos trasladamos a vivir a Shangai, en China”. Luisa se lo dijo al Prelado en octubre del año pasado
Estaban en el santuario de Torreciudad, rodeados de familias que habían ido a rezar a la Virgen.
Ahora, Luisa y Pepe, supernumerarios del Opus Dei, están en Shangai con sus siete hijos. No se sienten solos, aunque allí los católicos no son tantos.