Mis padres se casaron muy jóvenes, y sin embargo nos educaron como si fueron todos unos “veteranos”. Si hay algo que admiro de mis padres es definitivamente, la educación que han sabido dar a todos sus hijos. Pero, ¿qué es eso de “educar” a los hijos? A menudo, el concepto “educación” se confunde con la mera transmisión del saber o de los conocimientos. La instrucción es necesaria, pero no es educación. Educar es uno de los caminos para alcanzar el desarrollo pleno de la persona humana. Es la modelación de la personalidad, la transmisión de un modo de comprender al mundo, a la vida, a las personas, etc. La educación debe estar encaminada a formar a la persona humana integralmente, es decir, lograr el desarrollo armónico y jerarquizado de todos los componentes de la personalidad, de todas las facultades y capacidades de la persona.
Los padres y la familia como fuente de educación.
Esta misión de formar personas compete primeramente a los padres de familia. No es el Estado, la televisión o los otros parientes quienes más deben influir en los hijos. Podemos decir que la paternidad y la educación son sinónimos, pues la misión del padre y de la madre es ayudar al hijo a que se desarrolle hasta la plenitud. Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos. Su tarea empieza en la concepción del hijo y su labor se prolonga durante toda la vida. Ellos, que han dado la vida a los hijos y establecen con ellos una relación única de amor, son quienes están en condiciones de transmitir la educación a los hijos.
En un artículo publicado en el New York Times, dos expertos en teoría política sostienen que utilizar las clases en la enseñanza pública para adoctrinar a los alumnos en una determinada ideología sexual constituye una grave vulneración de los derechos de los padres.
Con motivo de una controvertida asignatura de educación sexual propuesta para los colegios públicos de primaria de la ciudad de Nueva York, Robert P. George y Melissa Moschella –profesores de teoría política en la Universidad de Princeton, New Jersey– se preguntan si los contenidos de esta materia pueden llegar a vulnerar los derechos de los padres.