Hace días, mi esposa y yo celebrábamos nuestras Bodas de oro (50 años de vida matrimonial, ¡y parece que fue ayer cuando nos casamos!). Lo hicimos en la intimidad, en un restaurante sencillo, con una comida normal, nosotros solos, como que no queríamos que gentes extrañas participaran de nuestra felicidad (ahora en este periodo veraniego nos reuniremos con nuestros hijos y nietos para que, también ellos, participen).
Yo, aquel día, mientras miraba a mi mujer, pensaba y le decía: “¡tanto tiempo que vivimos juntos! Han ido pasando los días, los meses, los años y entre alguna que otra disputa, muchos mimos y arrumacos, después de estos, ya, 50 años seguimos enamorados”. Y ella, me respondía con tranquila serenidad; “Sí, como el primer día que nos conocimos. No, no; más aún”.
Un socialista ateo, el francés Jean Jaurés (Castres, Francia, 3 de Septiembre de 1859 - París, 31 de Julio de 1914), fundador del periódico L'Humanité, envió a su hijo esta carta después de que éste le hubiera solicitado que escribiera al centro educativo para que le eximieran de estudiar religión, a lo que este político ateo se negó rotundamente.
Querido hijo:
Me pides un justificante que te exima de cursar religión, un poco por tener la gloria de proceder de distinta manera que la mayor parte de los condiscípulos y temo que también un poco para parecer digno hijo de un hombre que no tiene convicciones religiosas. Este justificante, querido hijo, no te lo envío ni te lo enviaré jamás.
No es porque desee que seas clerical, a pesar de que no hay en esto ningún peligro, ni lo hay tampoco en que profeses las creencias que te expondrá el profesor.
Cuando tengas la edad suficiente para juzgar, serás completamente libre pero, tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la religión.
Te parecerá extraño este lenguaje después de haber oído tan bellas declaraciones sobre esta cuestión; son, hijo mío, declaraciones buenas para arrastrar a algunos pero que están en pugna con el más elemental buen sentido. ¿Cómo sería completa tu instrucción sin un conocimiento suficiente de las cuestiones religiosas sobre las cuales todo el mundo discute? ¿Quisieras tú, por tu ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?
Se dice que en caliente no se debe legislar y como sucede que en frío se olvidan los problemas pasados, el resultado es que no se legisla sobre temas importantes como es la delincuencia juvenil.
Ayer en una calle de dirección única, dos niñatos como de doce años, uno con patinetes y otro con una bicicleta, caminaban despacio y por medio de la calle de forma que interrumpían intencionadamente el tráfico. Iban mirando para atrás de vez en cuando para reírse del conductor y si se les tocaba la bocina, no hacian el menor caso, bueno lo que hacían era reírse más.